OK Go

La banda musical OK Go es una de las formaciones musicales de indie rock más reconocidas de la actualidad. La formación fue creada en 1998 por Damian Kulash, cantante y Tim Nordwind, bajista.

Este grupo de Chicago se hizo realmente famoso gracias a uno de sus videoclips, Here It Goes Again. Y desde entonces no han parado de crear piezas originales, complejas y sumamente divertidas.

Hace escasos días OK Go ha lanzado su último videoclip, I Won´t Let You Down. Un delirante trabajo que nos sirve como excusa para recordar algunos de sus mejores videoclips:

Here It Goes Again fue el primer single del grupo que realmente se convirtió en un fenómeno mundial. En él los miembros de OK Go bailan sobre cintas de correr en movimiento. Lo dirigió Trish Sie, hermana de uno de los miembros del grupo. En total hicieron 17 tomas hasta conseguir una válida. El videoclip ganó en el premio Grammy como «Mejor Vídeo Musical Versión Corta» y los premios de YouTube en la categoría «Vídeo creativo» del 2006. En 2011 la revista Time lo nombró uno de «Los 30 mejores videoclips de todos los tiempos».

This Too Shall Pass es un caso singular, ya que la banda sacó dos videoclips, uno hecho en el que el grupo toca el tema a modo de banda de marcha. Y el que aquí mostramos. Dirigido por James Frost, se desarrolla en una nave en la que se activa una enorme máquina de Rube Goldberg, Esta consiste en un complejo mecanismo formado por muchos objetos que al caer accionan otros artilugios y así sucesivamente. El proyecto duró seis meses (dos de planificación y cuatro para el diseño y la filmación). Hicieron falta 60 tomas para conseguir el resultado perfecto.

White Knuckles es un asombroso videoclip dirigido por Trish Sie. En él se ve a los miembros de la banda realizando divertidas acciones con perros. Los animales fueron entrenados durante dos semanas para conseguir hacer los mas de 50 trucos que se pueden ver en la grabación.

Nedding/Getting es un trabajo realmente genial. En este videoclip la banda va cantando el tema dentro de un coche lleno de artilugios y dispositivos diseñados para la grabación. El grupo recorre durante la canción un circuito de rally en el que están alineados cientos de instrumentos musicales (55 pianos, 288 guitarras, tarros, tambores…) que son tocados, al ritmo de la música, por el coche. Se desarrolló un programa informático que indicaba a qué velocidad tenían que conducir en cada momento, variando esta entre 59 y 83 kilómetros por hora.

The Writing´s on the Wall está rodado en una sola toma. En el videoclip los propios miembros del grupo mueven la cámara a través de un almacén en el que se ha creado numerosas figuras que provocan diferentes ilusiones ópticas. Todas ellas vinculadas a la temática de la canción. Según la banda, era una buena forma de representar cómo los miembros de una pareja ven las cosas de manera diferente.

Para ver mas vídeos del grupo y los makings of,  basta con visitar su página web o su canal de YouTube.

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